lunes 6 de julio de 2009

El arte de la imprescindibilidad adquirida

Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos pero los hay que luchan toda la vida: esos, son imprescindibles.
Bertol Brecht

Lo confieso; habré repetido infinitas veces en mi vida que nadie es -somos- imprescindible(s). Latiguillo de necesaria humildad, supongo. Sin embargo, no es así y la vida suele demostrarnos continuamente que los hay que acaban erigiéndose en imprescindibles o que, simplemente, lo son per se. Ejemplifiquemos: una madre siempre será imprescindible para un hijo, independientemente del papel que cumpla la primera, incluso si se desentiende de cumplir con dicho rol voluntariamente o inducida por la pasividad del retoño. Una situación de orfandad por vía paterna es complicada pero por el lado materno lo es aún más, y nueve meses son nueve meses. Un niño necesita a una madre porque le aporta la experiencia vital necesaria para ser, para estar y para llegar a ser y le pone en contacto con la cultura en el sentido que al vasto término le daba Clifford Geertz.

Los hay, sin embargo, que se convierten en imprescindibles porque se lo ganan no desistiendo, acabando por merecerlo, como bien vio y escribió Brecht. También encontramos ejemplos cotidianos en el ámbito de la sociabilidad: la pareja como confidente, el amigo que siempre está, el compañero de trabajo que responde y apoya...Igualmente, ocurre esto en los partidos políticos, en los que nadie es imprescindible per se pero el tiempo o el espíritu mismo del proyecto político que encarna el partido pueden convertir a alguien en persona absolutamente necesaria. Dentro de la política hay muchos dirigentes mudos y otros cuantos sordos, amén de la numerosa población que habita el país de los ciegos, con el tuerto como ya conocido rey. Es irónico pero parece como si para dirigir un partido político uno necesitara hacer acopio de incapacidades físicas, metafóricamente hablando, para demostrar que se encuentra en plenitud de condiciones. Por eso la política está en las antípodas del deporte: en la primera triunfa el más inepto valiéndose de su aparente debilidad, de sus incontables y tan necesarios defectos y en el segundo llegan primero a la meta los más capaces, los más esforzados y los más competentes acogiéndose la mayor parte al espíritu olímpico que rodea al deporte y del que la política tan escaso anda.El caso es que los mudos, los sordos y los ciegos ni hablan, o lo hacen mal, torpemente y con dificultad, ni oyen ni ven que a su alrededor los cimientos de lo tan duramente armado comienzan a resquebrajarse en cuanto los que siguiendo el camino deportivo y no el político se han convertido en imprescindibles dentro de la cosa pública.

Mientras algunos callan, se tapan los oídos y se ponen gafas oscuras delante de los ojos utilizando el palo del ciego sólo para repartir varazos, los que se han ganado la imprescindibilidad comienzan a desfilar empujándose por ver quién sale primero. Algunos, los que hablamos, oímos y vemos, estamos preocupados ante el desfile de tanto sprinter de la huida forzada. Esta semana, por suerte ya acabada, ha resultado para mí particularmente dura tras conocer que nos abandonan o tienen la intención de hacerlo tres activos valiosísimos dentro de UPyD como Mikel Buesa, Maleni San Vicente y mi buen amigo Ramón Elósegui, los tres imprescindibles para un proyecto político que apueste por la regeneración democrática, la igualdad plena entre los ciudadanos y por una transversalidad política integradora que acoja en su seno la tercera España, moderna, dinámica y liberal, que hasta hace bien poco era una expresión social y cultural huérfana de concreción política.

Ellos, y tantos otros, son imprescindibles porque precisamente son el motor de la intencionalidad política expresada en el Manifiesto de UPyD redactado hace dos años. Representan el corazón de algo más que un partido político; un proyecto ideológico. La Ciencia avanza: hace muy poco se realizó en España el primer implante de un corazón mecánico...¡sólo cuarenta años después de que Barnard realizase el primer transplante de corazón!. Sin embargo, a pesar de los avances, la calidad de vida nunca es igual tras el transplante. Por eso, y teniendo en cuenta que está en nuestras manos impedir que debamos prescindir de nuestro órgano vital más imprescindible, optemos por la prevención y no por una cura que nos convierta en pacientes de frágil salud sobreviviendo de manera asistida y no de forma natural. Los fortalecidos, sanos y robustos ventrículos que son Ramón, Mikel o Maleni, resultan imprescindibles para mantener muy alta nuestra calidad de vida y garantizanos un estado saludable.

Hoy he empezado con Brecht y no quisera acabar sin recordar que la renombrada cita de Martin Niemoeller atribuida erróneamente al genial poeta y que en tan pocas palabras describía el miedo y el desasosiego traducido en sordera, silencio y ceguera de un pueblo, el alemán sometido al yugo nazi, no debe ser aquella que tengamos que recordar irremediablemente cada día porque nuestro entorno vaya desapareciendo por motivos tan "inexplicables" como los que hacían que el índice de suicidios en Europa del Este aumentase anualmente durante la Guerra Fría.

Porque somos demasiado jóvenes como para sobrevivir con corazón mecánico y muy diáfanos como para comenzar a olvidar la prosa y tener que recurrir a la poesía.

14 comentarios:

gorka maneiro labayen dijo...

Esa frase de Bertol es buena: desde niño la ví escrita con tinta en una madera de mi hermano mayor. Respecto a Ramón, no creo que finalmente se vaya. Eso esperamos al menos. Saludos.

Anónimo dijo...

Amigo, me quedo sin adjetivos para hablar de este escrito y ademas me ha emocionado.
?se podria hacer algo todavia para no perder a compañeros como Maleni, Ramon o Mikel?
Me temo que no pero si hay alguna posibilidad deberiamos emplearnos a fondo en al misma
Saludos/jose Maria

Ignatius dijo...

Qué triste que en UPyD pase esto. Yo creía que era algo nuevo, diferente, no sé, algo que muchos no hubiéramos vivido ya y resulta que es más de lo mismo porque precisamente se está dejando ir a la mejor gente mientras Rosa Díez y el resto de jefes les ponen la alfombra para que se vayan, no lo evitan.

Gorka Maneiro, como parte de lo que yo llamo "jefes de UPyD", debo preguntarle si solo hay que esperar que se quede Ramón Elósegui, es decir, si también va a tratar de convencer, mimando y agradeciendo su esfuerzo, a Maleni y a Mikel Buesa para que sigan en el partido.

Gracias anticipadas.

Elsita dijo...

Creo que se está tratando de equivocar a la gente desde la oficialidad sobre la dimensión de la crisis interna tratando de vender la moto de que no es más que un berrinche que tenemos aquí entre Marcos y Buesa. El problema no está solamente en Madrid y yo eso quiero dejarlo claro porque considero que la Dirección lo que ha hecho y hace es rodearse de siervos en todas las coordinadoras y en comités para eliminar a quienes han levantado el dedo pidiendo la palabra y así allanarse el camino del congreso.

UpyD no pasará a ser un partido democrático tras el congreso porque el problema se va a perpetuar al haberse aprobado un reglamento que dejaba un margen nulo a la alternativa y asfixiaba la vida interna del partido, todo acompañado por una labor de año y pico para exterminar a los incómodos y tener a todos los obedientes, que no leales, en vanguardia para el congreso. No es que aquí alguien se haya ido rompiendo la baraja y no aceptando lo que acordamos hace dos años sino que los dos años transcurridos no han sido más que una carta blanca para que los señores Díez y Martínez depurasen a cualquier discrepante y confiasen sólo en inútiles, medradores y negritos que les hacían el trabajo calladitos para que las medallas se las colgaran otros.

Ya no más, al menos para la que firma. Basta ya de plegar como una idiota para que otros se aprovechen de ti y encima tengan la poca vergüenza que se gasta Martínez de publicar el bochornoso "artículo" del sábado.

Carmen Martin Baanante dijo...

Hola Javier, creo que no me conoces.
Me llamo Carmen Martín Baanante y pertenezco de momento a la CT de Madrid, pero me voy a ir del Partido.
Después de la dimisión de Mikel, no he escrito en ningún blog, pero esta noche al leer tu artículo, me ha gustado mucho y quiero decirte, que he oido hablar de tí a amigos del PV. Se que como muchos te estas dejando la piel en este Partido, y por lo tanto me gustaría conocerte.
Me marcho de UPYD, pero me ha compensado conocer a mucha gente tan valiosa, que espero sigan con nosotros. Un abrazo

Javier Gómez dijo...

Buenos días Carmen;

En realidad si nos conocemos, aunque es verdad que hemos hablado muy poco. Coincidimos en la campaña un par de veces, creo recordar: la primera en Donosti, el día antes del acto de Andoain y la segunda en una cena en Vitoria tras un mitin en el que intervino Mikel. Por haber sido encuentros muy breves, a mí también me gustaría que pudiésemos hablar tranquilamente y conocernos pues sé que entre esos compañeros que se han dejado y se están dejando todo por el partido también estás tú. Desde aquí me queda pedirte que te quedes, que no te vayas porque no hay proyecto político que pueda sostenerse sin los imprescindibles de los que hablaba en el blog.

Un fuerte abrazo y gracias por tus palabras.

Javier Gómez dijo...

Gorka, José María, Ignatius y Elsita;

Contra mi costumbre voy a contestar, o a intentarlo, de manera conjunta. Yo creo que la clave está en una parte de lo que ha dicho Ignatius: "mimando y agradeciendo su esfuerzo". Debemos preguntarnos si estamos haciendo lo suficiente para que los afiliados dejen de sentirse números y/o cotizantes a final de mes, si estamos sabiendo agradecer a quienes llevan mucho tiempo volcados sin esperar nada a cambio el enorme esfuerzo realizado o por el contrario dejamos que se marchen convencidos de que ya llegará otro que al rellenar su ficha de afiliado pagará una nueva cuota y se convertirá un número más. Reconocer el trabajo, mimar a quien está ayudando a consolidar un proyecto político por los ciudadanos y no por una pandilla de aprovechados no equivale a erigir monumentos honoríficos sino a ser capaces de afrontar los problemas de cara, sin miedo y de manera abierta en vez de despreocuparse ante la convicción de que no pasa nada si perdemos a los mejores, que otros vendrán. El quinto comentario de este blog es un nuevo y triste ejemplo de persona valiosa que nos deja.

A mí me gusta mucho la parábola del conductor involuntariamente suicida, un hombre que, seguro y convencido, conducía en por una autopista en la que todos los coches le venían de frente mientras él trataba de esquivarlos mientras podía, maldiciéndoles por su alocado e imprudente comportamiento. Kilómetros después, el conductor suicida cayó en la cuenta: era él quien conducía en sentido contrario y no los demás. Valga la parábola para poder preguntarnos y reflexionar sobre el estado de las cosas.

Un abrazo,

Javi.

Anónimo dijo...

Hoy vuelve a ser un dia triste, me entero de otros amigos que se van de UPyD, amigos de los primeros de los que se han dejado la piel para ayudar y se van hartos, hartos de que los trepas y caraduras se esten haciendo con el partido a todos los niveles y por parte de la Direccion la respuesta es el silencio o a veces hasta el poner la alfombra.
Os recomiendo que leais los comentarios del blog de ayer de Rosa, volvieron muchos de los amigos de siempre. ?se puede hacer Upyd sin esa gente? Por supuesto pero entonces no sera la Upyd que entre todos hicimos sera otra cosa.
Saludos/Jose Maria

JL Martínez Hens dijo...

Llevo desde el domingo intentando averiguar que es lo que está pasando y tengo que reconocer que tu artículo es sin duda lo mejor que he leído.

La gente de buena voluntad que hay en el partido son imprescindibles y cada uno en su territorio saben quienes son.

Creo que el Congreso está haciendo mucho daño porque como es lógico todos quieren tener un papel protagonista, pero a su vez que haya pasado todo ésto ahora con el verano y las vacaciones por delante no es tan mala cosa. Creo que habrá solución. Lo que no podemos dejar es como tú dices que los imprescindibles se vayan. Hay que recuperarlos cuanto antes, corregir errores y qué de forma tranquila y sosegada vayan saliendo a la luz las razones del conflicto. Y vernos pasar del High Tech de Internet al High Touch. Las dos cosas son imprescindibles.

Me gustaría que organizarais para todo el que se quiera apuntar sin distinción incluso de afiliados, expedientados, dados de baja, etc, una peregrinación laica a Santiago a primeros de agosto. Andando podremos conocernos y cambiar este High Tech por un High Touch. Y tocarnos. Con caricias o con palos pero tocarnos. Le he puesto hasta un nombre ULTREYA:

Según la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Madrid, la palabra "ultreia / ultrella / ultreya" (con sus varias formas de ortografía) es antigua y viene de latín; significa más allá ("ultra" y "eia"). Además, a lo largo del Camino de Santiago, "su significado fue y sigue siendo a la vez saludo entre peregrinos y a modo de dar ánimos." Entonces, al decir "ultreia" es como decir "¡ánimo! ¡adelante!".

En el fondo todos somos imprescindibles y por eso llevamos la U como la primera de las letras.

Javier Gómez dijo...

Yo creo que lo importante es detener cuanto antes el incesante goteo de dimisiones y de bajas porque aquí sólo sobran aquellos que han venido a sacar beneficio económico o social dentro de un partido político joven y, me temo, estos precisamente no están entre los que se han marchado. Quizá el parón del verano obligue a hacer una reflexión que, tras la vuelta, nos coloque de nuevo ante una mejor perspectiva y vuelva a unir a los más capaces a un proyecto político necesario. Vamos a confiar en que así será.

Un abrazo,

Javi.

JL Martínez Hens dijo...

Javier estoy convencido que el artículo de opinión de SAVATER en El Pais de ayer nos va a calmar a todos. Pero es que además pienso firmemente que antes de hacer este artículo, Fernando había leído el tuyo. No me cabe la menor duda. Así lo he expresado en mi blog. Un fuerte abrazo y enhorabuena. Seguiré dándote el coñazo que los sureños somos "mu jartibles"

Javier Gómez dijo...

Apreciado José Luis, gracias por el comentario que haces en tu blog y la convicción que expresas aquí pero permíteme dudar de que el bueno de Savater haya leído este modesto blog, por lo demás poco transitado por culpa de su autor, que no escribe tanto como debiera. En su línea, el artículo de Savater es realmente certero. Esperemos que las aguas puedan reconducirse porque observo con preocupación que, así como en un partido político todos son imprescindibles (salvo en los asociados a una persona, como en Holanda la Lista Pim Fortuyn tiempo después de su asesinato), no ocurre lo mismo con los proyectos ideológico-políticos, algo en lo que, erre que erre, suelo insistir: un partido no es más que un medio para un fin, el de la construcción de un proyecto. El primero puede ser encarnado por unas siglas u otras pero el segundo precisa de un rumbo claro y de unas personas que dentro del mismo se convierten, acaban adquiriendo, la imprescindibilidad. La supervivencia del primero sin los imprescindibles para lograr lo segundo supondría una condena a muerte sin fecha fija para su cumplimiento, arrastrando hasta entonces penalidades alternadas con alegrías puntuales. Por eso hay que trabajar en que las heridas abiertas de hoy no supongan la muerte mañana por haberlas cerrado en falso.

Un abrazo,

Javi.

Funes Memorioso dijo...

".... el artículo de Savater es realmente certero."

Vaya, disiento en esto.
Creo que Savater no sólo no estuvo afortunado, sino que habría sido mejor que hubiera pensado algo más su defensa.

Savater falaz

Saludos cordiales.

Javier Gómez dijo...

Funes, acabo de comprobar, veinte días después que no había desaparecido tu comentario por arte de magia. Me explico: le di entrada en su momento pensando que era una réplica a "Querida Eme" y, sin embargo, no lo encontraba después. Ahora entiendo por qué. Sólo una cosa: es certero en parte, da en el blanco en algunas apreciaciones...pero no en aquellas que rebates o no en alta medida.

Un cordial saludo,

Javi.